En las democracias modernas, la libertad de expresión se ejerce no solo a través de los individuos sino, también, a través de las organizaciones de la sociedad civil. Las relaciones institucionales son Una forma más de canalizar esa libertad de expresión De ahí la importancia de la participación de los grupos de interés en el proceso de toma de decisiones.
Desde el punto de vista de los profesionales agrupados en APRI, los grupos de interés desempeñan un papel importante y legítimo en el proceso democrático. Nosotros hablamos de relaciones institucionales, consistentes en facilitar la relación de una empresa con las Instituciones que forman parte de su área de interés.
El elemento subyacente a esta actividad parte del reconocimiento del derecho fundamental de las empresas tienen derecho a acceder a las Instituciones y de forma muy especial a los poderes ejecutivo y legislativo a fin de trasladar sus intereses, recabar y trasladar información y conocimientos, defender su situación o sus intereses, e instar o cambiar legislación que les afecta.
Las relaciones institucionales – lobby en inglés – pueden definirse como la actividad profesional consistente en defender los intereses legítimos de colectivos o empresas ante las Administraciones Públicas y de trasladar de forma transparente información y conocimiento relevante sobre un sector, actividad o colectivo a las Administraciones Públicas e institucionales.
Según el Parlamento Europeo:
“los grupos de interés privados, públicos o no gubernamentales son un modo de proporcionar conocimientos expertos específicos en sectores económicos, sociales, ecológicos, científicos y de toda índole”.
En última instancia, es labor de las instituciones y del legislador equilibrar los distintos intereses individuales para identificar el interés general de la sociedad. Por tanto, el lobby es una actividad profesional y transparente, orientada a enriquecer el proceso de elaboración de legislación, aportando información o la visión sobre el equilibrio de intereses que se pueden ver afectados por la misma.
En definitiva, una parte esencial del proceso democrático
APRI se ha creado con la intención de profesionalizar y dar transparencia a la actividad consistente en trasladar a las instituciones intereses legítimos de colectivos y empresas.